La prueba, de 145 kilómetros, comenzó a las 15:00 horas en Alagón con el viento como principal protagonista. Nada más salir, los hombres del equipo Mutua Levante-Cafemax, muy activos a lo largo de toda la carrera, formaron un abanico que puso al pelotón en fila de a uno, dejando en cabeza a un grupo de 18 corredores cuando apenas se habían recorrido 20 kilómetros de etapa. Félix Molina, Miguel Gómez, Alejandro Graus y Lorenzo Buil componían la representación del CAI en cabeza de carrera, algo que no pudieron hacer Casalé ni Nocete al sufrir sendos pinchazos en el momento decisivo del corte.
Mientras el primer grupo continuaba rodando a gran velocidad, un segundo pelotón, comandado por el Telco navarro y en el que se encontraban siete corredores del conjunto aragonés, intentaba dar caza a los escapados, aunque no lo consiguió pese a situarse a tan sólo 20 segundos en las inmediaciones de Épila. En la meta volante ubicada en esta localidad, en el kilómetro 30, el primero en pasar fue el bilbilitano del CAI Félix Molina, demostrando así su intención de hacer un buen papel ante su público.
A partir de ese momento la distancia entre ambos grupos comenzó a aumentar, alcanzando los dos minutos a su paso por la segunda meta volante del día, situada en la Almunia de Doña Gomina -kilómetro 50- y lograda nuevamente por Molina, quien con seis puntos y de forma matemática se aseguraba la victoria en esta clasificación.
Con el puerto de Codos, de primera categoría, a escasos kilómetros, el Mutua Levante-Cafemax puso un fuerte ritmo en ese grupo cabecero, mantenido a lo largo de toda la ascensión. Alcanzada la mitad de la misma, Samuel Nicolás y J. David Martínez, del conjunto levantino, se marcharon en solitario, siendo aguantados únicamente por Miguel Gómez, del CAI, y Karol Andrjez, del Azysa.
Cuando apenas quedaba un kilómetro para coronar, Gómez quedó cortado, emprendiendo así una persecución individual a los fugados. Poco después de concluir el descenso, Andrjez se vio obligado a abandonar por una avería mecánica, lo que dejó en cabeza a los dos hombres del Cafemax.
Por detrás, un pequeño grupo, integrado por tres corredores del Lizarte -Pérez, Arberas e Iriarte- y por los aragoneses Bergua -del Telco- y Molina, daba caza a Gómez. Sobre el kilómetro 100, en una zona plagada de repechos, Bergua no pudo seguir el ritmo de sus compañeros, lo que permitió a Molina hacerse con el maillot de primer aragonés.

La compenetración entre los tres corredores del Lizarte y los dos del CAI para reducir diferencias era total, por lo que, poco a poco, veían más cerca su objetivo. Sin embargo, sobre el kilómetro 125, cuando caía una fuerte tormenta de granizo, este grupo, a diferencia de los fugados, tuvo que detenerse ante un paso a nivel con barrera, lo que difuminó cualquier opción de disputar el triunfo de etapa.
Así, Samuel Nicolás y J. David Martínez llegaron destacados a Calatayud, localidad donde estaba situada la línea de meta, resultando vencedor el primero de ellos. Por detrás, Iriarte logró la tercera posición. Finalmente, por parte del CAI, Miguel Gómez obtuvo una meritoria sexta plaza, acompañada con el premio al ciclista más combativo. Por su parte, Molina, séptimo, logró ante sus paisanos las metas volante, el primer aragonés y el mejor local.
José Antonio Quevedo, director deportivo de esta formación, manifestó su satisfacción con la actuación realizada: “Hemos luchado, dando la cara en los momentos cruciales. Prueba de ello son los premios que han obtenido Félix y Miguel”. “La pena ha sido no poder anular la distancia que los Cafemax han cogido en el puerto”, concluyó Quevedo.

Miguel Gómez, sexto en la línea de meta, premiado con el maillot de ciclista más combativo.

Félix Molina, ganador de las metas volantes, primer aragonés y mejor local.